- Usamos «nosotros» para Nadrolux y «tú» como tratamiento habitual. En contextos institucionales o cuando el interlocutor lo prefiera, adaptamos el tratamiento a «usted» sin volver el texto distante.
- Escribimos en español natural de España. Explicamos las siglas cuando el público las necesite y utilizamos el vocabulario técnico con más detalle en propuestas y documentación.
- Cada párrafo desarrolla una idea. Alternamos frases breves con otras más amplias; evitamos cadenas de eslóganes y enumeraciones mecánicas.
- Los emojis son opcionales en redes o conversaciones informales. Aportan intención o cercanía; no sustituyen información y se evitan en reclamaciones o comunicaciones institucionales.
- Adaptamos el idioma y el registro al destinatario. En otras lenguas conservamos la intención y revisamos la naturalidad de la expresión.
- Las condiciones, cantidades y fechas siguen siendo precisas. Los datos y testimonios pertenecen a casos reales. La libertad creativa está en cómo contamos su valor.
Revisión de una pieza#
Antes de darla por terminada, comprobamos si se entiende a quién hablamos y qué le ofrecemos. El texto debe sonar natural, aportar algo concreto y proponer una acción proporcionada. Revisamos que sus cifras, compromisos y estados coincidan con la información disponible.
La creatividad se valora por lo que hace sentir y comprender. Una fórmula que funciona puede reutilizarse; la marca no necesita sonar idéntica en cada publicación.